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Vía de la plata | Siguiendo los pasos del antiguo corredor natural que atraviesa el oeste peninsular comenzó la construcción de esta singular vía de tránsito allá por el siglo I de nuestra era, marcando uno de los hitos más interesantes de este período como fue la unión de dos de los puntos más relevantes de la península: Emerita Augusta (Mérida) y Asturica Augusta (Astorga Una vía, esta de la Plata, repleta de historias y tradiciones, con un pasado milenario de marcado acento romántico; un camino de casi quinientos kilómetros que atraviesa cientos de paisajes y es punto de partida de infinidad de rutas y senderos, conformando en su discurrir un pasado cultural floreciente y aún por descubrir.
La procedencia de su denominación resulta, aún hoy, ciertamenteconfusa, aunque parece particularmente convincente la hipótesis que plantea su origen árabe, estableciend una relación directa entre su nombre actual Vía de la Plata y balath, pavimento en árabe, o incluso balata enlosar. La evolución y cambios de su nomenclatura son una constante histórica: de la medieval platea, en clara referencia a la vía pública, hasta la actual denominación. La Vía de la Plata entra en tierras leonesas salvando el cauce del río Órbigo por el puente de La Vizana, en el término municipal de Alija del Infantado. Esta es una localidad con personalidad propia, arraigadas tradiciones y un rico patrimonio, en el que destaca su flamante castillo edificado en el s. X y la iglesia de San Esteban en la que se dan cita los estilos románico del exterior, el barroco del retablos y el mudéjar del artesonado. La calzada dirige ahora su trazado hacia Genestacio para sorprender con su iglesia de Santa María y su retablo chinesco de 22 tablas góticas, antes de continuar, flanqueadapor bosques de ribera, hacia las vecinas localidades de Navianos de la Vega y Quintana del Marco. En este término municipal, concretamente en el pago de Los Villares, fueron encontrados hace un siglo los restos de una magnífica villa romana. Entre bustos y otros objetos de indudable interés también fue recuperado el bello mosaico de Hilas y las ninfas, hoy restaurado y expuesto en el Museo de León. Dentro del pueblo destacan dos torres, la del castillo-palacio de los Quiñónez y la espadaña de la iglesia, en cuya parte superior se observa incrustado el busto de Marco Aurelio. Continuado la ruta en dirección norte y cruzando las poblaciones de San Juan de Torres y San Martín de Torres, en cuyas inmediaciones sitúan algunos investigadores la localización de la ciudad romana de Beduina, se llega a La Bañeza. Centro neurálgico de fértiles vegas, conserva con orgullo dos magníficos templos: el de Santa María con retablo barroco de Francisco de Rivera y Piedad de Gregorio Fernández y la iglesia de San Salvador, de origen románico del s. XII y con retablo mayor de Francisco de Rivera. Entrando ya en el tramo final de la ruta la calzada se acerca a las localidades de Santiago de la Valduerna y Palacios de la Valduerna con su imponente castillo del Señorío de los Bazán. Ya en las inmediaciones de Astorga, la Vía de la Plata salva el cauce del río Turienzo gracias al estupendo puente romano de Valimbre para acometer las últimas millas. Y ya en el horizonte se dibuja la silueta de la bimilenaria Astorga. Fundada por Octavio Augusto para vigilar a los pueblos del norte y para proteger los yacimientos mineros del noroeste peninsular, constituye el punto final de esta ruta llena de contrastes y atractivos que no renuncia a su herencia como catalizadora de culturas. |